Recomendaciones de fantasía, por Pilar la Eremita

La eremita Pilar, del blog "Desde el Redondal" escribe sobre «El señor del tiempo» de Louise Cooper.



Recomendaciones de fantasía, por Pilar la Eremita
Foto: La Eremita

En un pueblo de Castilla hay un lugar que se llama «El Redondal», con sus tradiciones y sus parajes. Lo que lo vuelve especial es que una lectora, Pilar la Eremita, ha bautizado su blog de libros con su nombre, para rendirle homenaje, convirtiéndolo en un refugio de libros y amistad. Un blog como una especie de rincón en el que guarecernos del miedo, rodeándonos de recomendaciones fantásticas —que es, precisamente, lo que allí podemos encontrar—.

Aunque Pilar tiene un diplomado en el sector del Turismo, ya no ejerce en el mismo. Como siempre ha sido una apasionada de los libros, ahora se dedica entre otras cosas, a recomendarnos fabulosas lecturas del género fantástico. Entre tanto viaje acumulado sobre las espaldas, la Eremita ha experimentado situaciones inolvidables, algunas más lindas que otras. Nos cuenta que ha visto caer un misil perdido en Bahrein y que dio un paseo por el Gran Bazar de Estambul un día después del atentado.

En el blog Desde el Redondal podemos encontrar fabulosas lecturas. Interesantes formas de acercarnos a los libros. Desde que nos cruzamos con él hemos querido que Pilar participara de nuestro ciclo Lectoras Invitadas, porque nos encanta el tono de sus artículos y su mirada crítica sobre el universo del libro, donde no falta atino ni pasión. Pilar es una experta en el género de Fantasía, al que todavía no le hemos hecho el suficiente espacio aquí. Con qué alegría te venimos a contar que la Eremita ha aceptado participar en este intercambio. Y ha decidido hacerlo recomendándonos El señor del tiempo de Louise Cooper y otras lecturas de fantasía. ¡Disfrutad de este artículo! Y no os olvidéis de visitar su blog.



La Eremita lee para Bestia Lectora


Os saludo, lectores de La Bestia. Tes me ha pedido que traiga un poquito de fantasía a este blog tan chulo —que tiene hasta juegos… no veáis el vicio que me he pillado con el ahorcado, en vez de hacer cosas de provecho como leer cositas buenas—. Y aquí estamos. Espero que no os extrañe mi estilo de recomendación que es todo menos serio, porque lo cierto es que ni soy ni pretendo ser una de esos reseñadores sesudos que analizan desde la primera reencarnación de un personaje hasta la correcta o defectuosa posición del origen de todas las comas.

Veréis, a mí me gusta un libro, considero que está correctamente escrito, me atrapa la historia, y lo recomiendo como lo haría con mis amigos tomando unas cañas si me consta que va a entretener y considero que es bueno. Y allá vamos. Que igual hablo de todo mucho y del libro poco, pero seguro que nos echamos unas risas.

Dejadme que os cuente cómo di con ese género maravilloso y que abarca todos los géneros en uno, que es a literatura de Fantasía. Acababa de incorporarme a un curro de esos de señores trajeados yengominados que pululan altaneros y orgullosos cual bikinas luismiguelinas —lo de preciosos que le falta al estribillo, pues de todo había, qué queréis que os diga— por la zona norte de Madrid, cuando aún no existían las Torres Kio y la Torre Picasso era lo más. Seguro que sabéis de qué hablo. Efectivamente, de realidad en vena.



Llegó la hora de comer y lo único que tenía cerca, que me permitiera no dejarme el sueldo que iba ganar en un mes, o que no me hiciese caminar en exceso a una zona más asequible con mis tacones de ejecutiva junior —que quedan de muerte pero matan tanto como lucen, los asesinos de pies—  era un VIPS. Allá que fui. Y claro... pasas por la tienda con un montón de libros y a veces buenas ofertas. Te detienes. Dudas. Piensas en la idea de comer sola, sin un libro. El bolso pequeño... Vamos pues a buscar algo que apoyar en la mesa, que quepa en el bolso y que no me haga gastar en exceso. —Madre mía, con este parrafito parece que os voy a hablar de chick-lit, pero os juro que no, que es fantasía. Paciencia—.

En las ofertas veo un librito amarillo pollito con algo parecido al ermitaño del tarot en la portada. En oferta. Me acerco. Es El Iniciado de una tal Louise Cooper. Qué bonito el nombre de la editorial: Timun Más. Leo la sinopsis de la contraportada:



«Tarod, Tarod, Tarod... Una voz desconocida pronuncia este nombre martilleando sin cesar el cerebro del joven que no sabe cómo se llama ni por qué ha sido engendrado. El muchacho lo adopta como su nombre. Tarod reside en un fastuoso castillo. Situado en la península de la Estrella, donde habitan los sumos sacerdotes de Aeoris, dios del bien, dios del orden, y es instruido en las artes arcanas, convirtiéndose en uno de los hechiceros de mayor rango. Es el iniciado. Pero un día la voz se materializa en una forma humana de espíritu demoníaco. Es Yandros, personificación del mal. Por él sabe el iniciado que ha sido designado para volver a introducir el caos en el mundo».


Uhm, un libro de esos de Fantasía, no sé yo... el caso es que su edición es cómoda, no es pesado y es barato. Lo compré, y acomodada en la mesa comencé a leer. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Kaboooom!!!!!!!!!!! Entre la Fantasía y la Eremita surgió un romance que dura hasta hoy. Estar viviendo la realidad asfaltada en exceso de una zona-ciudad de negocios quasi-distópica en sí misma, y encontrarte de pronto inmersa en la historia de Tarod, un muchachito huérfano con unas capacidades mágicas extraordinarias contrarias al Orden del dios Aeoris, creédme, no tiene precio.

A lo largo de la trilogía —pues más adelante descubrí que era la primera parte de una llamada El Señor del Tiempo, compuesta por El IniciadoEl Proscrito y El Orden y el Caos— conoceremos la batalla entre las Fuerzas del Orden con sus siete dioses brillantes como el sol y Aeoris como dios mayor, dominantes en el mundo de margraviatos en que transcurre la saga, y las del Caos con sus seis dioses comandados por el fascinante Yandros. El desequilibrio es evidente, pues siete ha de ser a siete. ¿Dónde está el dios del Caos que falta? Es Tarod por supuesto, encarnado sin memoria en un humano, con poderes que no comprende y que son antagónicos a la educación recibida. El Señor del Tiempo narra todas las vicisitudes que le acontecen hasta volver a ocupar su sitio entre los dioses del Caos y restablecer al fin el Equilibrio, en un viaje fascinante, historia de amor preciosa con la vaquera Cyllan incluída, que os aseguro os encantará leer aunque seáis profanos en la materia. Y estoy tan segura porque, sea cual sea el género que prefiráis, romántico, thriller, negro, épico, aventuras... lo vais a encontrar plasmado en los mundos literarios de fantasía. Así de ricos son. 

Aviso a chicas y chicos amantes de los chicos: os vais a enamorar de Tarod. O de Yandros, como es mi caso. Es simplemente inevitable. Por último, quiero deciros que la malograda Louise Cooper (murió de un aneurisma cerebral en 2009) fue muy prolífica en Literatura Fantástica pero, según los expertos, sólo esta trilogía es una obra maestra. De lo demás podéis prescindir para, por ejemplo, leer al padre de la fantasía moderna, Tolkien, al sádico pero excelso Martin tan de moda con su Juego de Tronos, o a Rothfuss y su libro El Nombre del Viento. Aunque a este último no se qué deciros porque, bueno es muy bueno, pero no sé yo si conseguirá acabar la saga y es un anticlimax; pero sin duda, si no sois impacientes como yo, vale mucho, pero mucho la pena leer al maestro Rothfuss.

Hasta aquí hemos llegado. Un auténtico placer escribir para La Bestia y, si os ha atraído o si os gusta el género, podéis encontrarme en el Cazamundos del Redondal.


¿Qué os ha parecido? En lo que a mí respecta ya he conseguido mi ejemplar de El Iniciado y El nombre del viento para ir un poco más allá de los bordes conocidos de la fantasía y aprovechar esta recomendación de La Eremita. Por cierto, no os olvidéis de visitar el blog Desde El Redondal (dejamos el enlace al comienzo del artículo). También podéis seguir a Pilar en Twitter e Instagram. Y quedaos atentos porque también habrá un artículo firmado por nosotros desde un rincón de La Mancha de cuyo nombre nos acordaremos siempre.

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