«Alimento para puma», de Matías Gotelli (Galaxia Gutenberg)

Mercedes Ruiz Castillo recomienda la novela ganadora del Premio Diana Zaforteza 2025.

Cubierta de «Alimento para puma» de Matías Gotelli (Galaxia Gutenberg)

Mercedes Ruiz Castillo

Alimento para puma (Galaxia Gutenberg) es una especial y brillante novela del escritor y músico argentino Matías Gotelli. El protagonista se mueve entre un pasado que le acecha, un presente que no le gusta y un futuro incierto en el que ansía dar un giro a su vida. Desde el principio todo se asemeja al movimiento de un puma. El ruido silencioso de sus pasos. La verdad de su presencia. El augurio de su aparición en algún momento. Y el ritmo de la música que acompasa sus movimientos. El autor nos envuelve desde la primera página en un mundo rural, difícil y extremo, en una novela que ofrece muchas preguntas sobre nuestra manera de gestionar la memoria y los vínculos.



La naturaleza y los vínculos


En Alimento para puma entramos en un mundo donde el paisaje rural funciona como catalizador de una serie de temas e inquietudes que se van desgranando a lo largo de toda la lectura. Un mundo en el que el protagonista, Miguel, convive con Celso, con Valentina, con los vecinos, con los obreros o con la policía. Y en el que los perros, las ovejas y un puma son igualmente personajes. Como lo son también su camioneta (la Chata), el paisaje, la violencia, el silencio… Todos tienen algo que decir y todos intervienen en la vida de Miguel. Unos como simples espectadores y otros como instrumentos para cambiar su vida, para trastocar el enfoque que hasta ese momento Miguel tiene de sí mismo y de sus recuerdos.

Entramos en este universo a través de la voz del protagonista que es también el narrador y que, capítulo a capítulo, va diseccionando muchos temas. El eje del relato son los vínculos afectivos, y un viaje al pasado que le permitirá poner en palabras inquietudes que han sido cruciales para el desarrollo de su personalidad. Miguel nos habla de la importancia de la familia, si bien las relaciones con la suya no son precisamente idílicas. Su familia, como a todos, lo marca en su infancia y no puede prescindir de ella. Su regreso obligado a la casa familiar lo confirma y con su retorno arranca la verdadera historia de Miguel, aunque él no sea consciente de ello.


Matías Gotelli gana el Premio Diana Zaforteza 2025


La familia y el desconcierto


El padre es el personaje que nunca aparece, pero que siempre está ahí, persiguiéndolo a lo largo de cada página. Miguel no sabe la razón cierta de su ausencia. Una ausencia que lo descoloca y que lo disloca. Siempre sintiéndola al acecho, susurrante, siempre a su espalda, como un puma o como el francotirador que Miguel mal sueña muchas noches detrás de él buscando su nuca: «De algún modo papá nunca está donde está. Siempre está en el plano al que el resto de los humanos no podemos acceder».

El recuerdo difuso de la madre. Su muerte. Una muerte que él imagina de una forma y su padre le comunica de otra y que también lo altera y lo condiciona. Incluso es capaz de pensar en la muerte de su madre como una manera de «Compensar con una historia trágica su falta de talento». Luciano, el hermano difunto que con su muerte prematura trastocó a su madre. Su hermana Cecilia con la que nunca se ha llevado bien «como si el universo de cada uno sólo estuviera preparado para relacionarse con el otro, sin colapsar, por un lapso máximo de cinco, diez minutos». Todo eso le asalta y lo confunde continuamente.


Un puma descansando
El puma ocupa un lugar físico y simbólico en la novela de Matías Gotelli


La insospechada salvación en la amistad


Alimento para puma nos habla de la amistad. De cómo un personaje como Celso al que el protagonista no conocía antes de su regreso es capaz de llegar a su corazón. Un personaje que le hace recapacitar en muchos aspectos de su vida que ni siquiera se había planteado antes. Un personaje que le hace dudar de todo. A Celso aprende a quererlo. «Seguramente sea lo más parecido a un amigo que tuve en mucho tiempo».

Esta historia también nos habla de la identidad. Y de una necesidad de cambio que nos acompaña a lo largo de toda la novela. Alimento para puma es un viaje al pasado en un presente no deseado y con un futuro incierto. Un viaje al pasado obligado por las circunstancias. Una casa familiar que lo atraviesa con sus recuerdos. Y un futuro esperanzador que desea con toda su fuerza que cambie el sino de su vida. Y Miguel, por eso, constantemente, repite, piensa, siente como un mantra: «que me pase algo. Algo que me cambie. Algo irreversible».


Una novela con música de fondo


Y la música que nos acompaña constantemente en cada línea, con una cadencia extraordinaria, corriendo paralela al destino de Miguel y provocando un final apoteósico. Música incluso en sus silencios. Música acompañando al paisaje. Música en el fondo de cada situación. Sin duda, hay que leer esta novela, dejarnos envolver por la historia, por el entorno que nos describe y por sus personajes. Y buscar al puma. Siempre acechando.

Mercedes Ruiz Castillo (Córdoba, 1959) es maestra y escritora. Vive en Villanueva del Rosario (Málaga). Ha publicado los libros de relatos Laberintos en la mente (Ediciones del Genal) y Cortocircuitos (Editorial Malas Artes). Su relato «La Roca» fue incluido en la antología Si cerca hubiese un mar. Homenaje a Ida Vitale (Editorial Las Lolas). Ganó el Festival Oño 2020, organizado por AMEIS (asociación de mujeres escritoras e ilustradoras) con el relato «Mermelada de naranja amarga», incluido en Laberintos en la mente. Pertenece a la Junta directiva de AMEIS.

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