«Cuarenta y nueve días bajo la niebla», de José Salem (Editorial Cuatro Letras)

La novela de junio de nuestro club de lectura.

Portada de «Cuarenta y nueve días bajo la niebla» de José Salem (Editorial Cuatro Letras)

«¿Qué hubiera ocurrido si?» La pregunta que se hace Nabokov le sirve a José Salem como impulso en su nueva novela, Cuarenta y nueve días bajo la niebla (Editorial cuatro letras). Nos adentramos en la Buenos Aires de principios de siglo XIX, en el contexto de las invasiones inglesas, invierno de 1806. Vamos entrando con cautela en unas calles que han sido invadidas por una espesa niebla que decide apalancarse durante semanas y semanas. Este elemento físico nos sirve de anclaje para entender el espíritu de los habitantes. Salem nos invita a hacernos preguntas sobre la extrañeza, la fidelidad y los vínculos afectivos y consigue atraparnos presentándonos personajes vivísimos, y pintando un cuadro costumbrista criollo verdaderamente detallado. La trama histórica y política alimenta la tensión pero en el centro del argumento, lo que destaca, es la fragilidad de las ideas cuando el enamoramiento, la traición y las experiencias tremendas de la vida nos atraviesan.



Entre la novela histórica y la anécdota íntima


Cuarenta y nueve días bajo la niebla es una novela que sorprende por la solidez con la que se halla tejida la trama histórica y por aprovecharse de la experiencia íntima de los personajes para provocar en la lectura un interés inmediato. Salem se sirve del contexto político de la revolucionada Buenos Aires de 1806 para sumergirnos en la atmósfera de la época, haciéndonos vivir las tensiones sociales, las transformaciones políticas, las batallas callejeras y la efervescencia de los ánimos enfrentados. Pero hay más: una vez que nos tiene ahí, de pie en alguna calle empedrada de esa Buenos Aires, nos sumerge en una narración íntima donde las preocupaciones, los deseos y las experiencias cotidianas de los personajes están en el centro. Una obra que aunque responde con coherencia a la etiqueta de novela histórica, se decanta por un relato enfocado en lo pequeño, lo secreto.

La Historia nunca logra contener del todo las experiencias humanas. Esto es porque el trazo que construye el gran relato se conforma de los grandes acontecimientos, las batallas y los desvíos y aciertos políticos. La literatura se ha ocupado muy bien de esto, pero en muchas ocasiones olvidando las ramificaciones que se desprenden de ese hilo grueso: la vida de quienes no han formado parte de ese gran relato pero que han habitado sus aristas; esas trayectorias singulares que avanzan en direcciones inesperadas y que rara vez encajan en los relatos oficiales. Lo primero que podemos apreciar al leer Cuarenta y nueve días bajo la niebla es que a José Salem le interesan esas historias invisibles, puesto que ha hecho de ellas el centro de su relato. Y es que «de eso van las guerras; no sólo de la extensión, duración o intensidad del fuego, ni de la cantidad de muertos, de mancos, de tuertos».

Una familia acomodada, un grupo de amigos, varios personajes situados en los márgenes y una ciudad atravesada por la incertidumbre conforman el tejido humano de la novela. Son esas vidas concretas las que importan, las que se cruzan en el relato con los acontecimientos históricos para dotarlos de espesor emocional y las que nos permiten entender de qué manera los grandes hechos transformaron la vida de esta ciudad todavía colonial, todavía joven, todavía al borde de la libertad, con toda la vida por delante. En la sutura entre la novela histórica y la anécdota íntima, Salem construye una historia atrapante, con algunas tentativas de intriga y elementos de suspenso que amplían la experiencia lectora.

Y todo empieza con una explosión. «La explosión que sacudió el amanecer se coló en la cama de Antonia sin lograr conmoverla de inmediato». A partir de ahí se abre ante nuestros ojos una novela que nos llevará a reflexionar sobre la influencia del amor, la traición y la desesperación en el comportamiento humano. Quizá ahí, en la atemporalidad del impacto de las emociones, es que esta novela se luce, invitándonos a pensar nuestra vida, en otro tiempo y otro espacio, pero con la misma intensidad.


Portada de «Cuarenta y nueve días bajo la niebla» de José Salem (Editorial Cuatro Letras)
«Timandra», de Theodor Kallifatides (Galaxia Gutenberg)

La niebla, como elemento que engarza la experiencia


Hay dos características de la Buenos Aires de 1806 que destacan en la pintura de Salem. La primera es la visión pintoresca y esperandozadora del futuro; pese a la situación compleja y violenta que se mueve en las calles, los personajes confían en que sus ideales los lleven adelante. Creo que es muy estimulante esta mirada, que en nada se parece al presente, salvo en la desesperación. La posibilidad de un futuro mejor alimenta los sueños y la lucha de los personajes y su luz irradia en la trama de forma vibrante.

La segunda ya la he mencionado: la niebla. Durante los cuarenta y nueve días que dura la invasión se sostiene y convierte en un elemento que funciona como eje para fundir la realidad histórica y la simbólica. La niebla es real y física, pero también tiene una carga simbólica tremenda, y el autor se aprovecha de esta dualidad para dotarla de protagonismo. El manejo de este elemento es uno de los que más me han interesado del tratamiento de la obra. Tiene vida propia, apuntala los miedos, la inseguridad pero también sirve de aliado para conseguir moverse con más seguridad sin ser detectados.

La niebla funciona como dimensión realista donde la climatología es el amarre o hace de amalgama para todos los planos de la novela, pero también cumple una función simbólica, para traducir la naturaleza íntima de los personajes (que se encuentran llenos de dudas, con dificultades para posicionarse políticamente o que cambian su visión según transcurren los acontecimientos) y el ambiente político (el cambio de poderes y las lealtades cambiantes). En pocas líneas entendemos que este elemento es el hilo conductor de la historia.

Son muchos los temas de reflexión que dispara la novela y uno de los más interesantes es la insinuación de que las invasiones inglesas pueden haber articulado el sueño de la libertad argentina o echado leña a la hoguera de la independencia. La llegada de los anglosajones en un momento de debilitamiento de la monarquía española en las colonias rioplatenses obligó a las milicias locales a organizarse para defender el territorio. Los criollos descubrieron debido a esto cierta seguridad en su propia lucha lo que, ligado a las nuevas ideas ilustradas de Soberanía y Libertad, conduciría años más tarde a la creación del Cabildo Abierto y la persecución del sueño independentista. De alguna manera, la novela plantea las invasiones inglesas como un antecedente contundente de la lucha libertaria. «Llegaron, doblegaron la resistencia de las fuerzas locales, tomaron el Fuerte, dejaron marcas, aunque sólo pudieron aguantar poco más de un mes y medio», leemos.


¿Dónde están los grandes héroes?


En alguna medida es una novela que propone una reflexión sobre el tratamiento de la heroicidad en la literatura. Surgen muchas preguntas sobre esto. ¿De qué manera se muestran los héroes y cuánta fuerza operan sobre la trama? ¿Se puede seguir contando la historia desde ese lugar radical?

Presiento que lo que José Salem quiere hacer es romper con la idea tradicional de novela histórica, planteando un acercamiento contundente a la vida de personajes aparentemente invisibles en el Gran Relato, pero poniéndolos precisamente en el centro, no como agentes marginales sino como verdaderos protagonistas. Juega formalmente de otra manera con esa ruptura; aunque la división de la obra en tres partes nos hace intuir cierta linealidad temporal (La invasión, La convivencia y La reconquista), el desarrollo de los acontecimientos rompe con lo esperable, y ciertos giros de perspectiva dentro de la narración provocan la ruptura con lo esperable.

Además, quienes tienen la voz en la historia son aquellos seres menos implicados en lo político. Los seres de sombra toman el control y se comen la trama, dejando a los héroes al margen del relato. Estoy pensando, por ejemplo, en Teodora y Domingo. Y me viene esa escena en la que él se prepara para recibirla: sólo cuentan con un breve instante una vez a la semana para verse, y disfrutan de ese momento con absoluta intensidad. «Ya casi podía disfrutar de antemano el beso que le daría en la frente. Eran instantes de placer que ganaba. Así una vez por semana», leemos.

Gracias al equilibrio entre el panorama político y la dimensión íntima, la novela construye una intriga constante que sostiene el interés del lector a lo largo de sus páginas. Y lo hace sin exigir conocimientos previos sobre este episodio de la historia argentina: aunque el contexto histórico resulta fascinante, el verdadero centro de gravedad de la obra está en la vida de sus personajes y en la forma en que cada uno de ellos intenta orientarse en medio de la incertidumbre.

Salem ha publicado una novela fabulosa que estoy segura de que encontrará numerosos lectores y lectoras de este lado y del otro del Atlántico. Un viaje inolvidable en el tiempo y el espacio para amantes de la historia, lectoras curiosas y personas que por azar se vean catapultadas a la Buenos Aires de antaño.


Portada de «Cuarenta y nueve días bajo la niebla» de José Salem (Editorial Cuatro Letras)
CUARENTA Y NUEVE DÍAS BAJO LA NIEBLA. JOSÉ SALEM. EDITORIAL CUATRO LETRAS. 2026


Club de lectura + Vermut en Málaga


El 16 de junio nos reuniremos en la Librería Áncora de Málaga para celebrar esta novela. Además de disfrutar de un rato interesante con el autor, podrás compartir tus opiniones con otras personas mientras saboreas un rico vermut. ¿A que es un buen plan?

Nuestro club de lectura cumple su segundo año completo de propuestas y lecturas. Nos sentimos agradecidas con todas las personas que nos han apoyado: lectores y lectoras que han sumado a la aventura, autores y autoras que no han dudado en volverse cómplices y asistir a nuestros encuentros para charlar y alegrarnos el mes con su presencia. Con José Salem despedimos la temporada, será la última sesión antes del verano. ¿Nos acompañas? Escríbenos para reservar tu plaza gratuita (INFO@BESTIALECTORA.COM), disfruta de la novela y ven a pasar un rato agradable. ¡Te esperamos!


Club de lectura con José Salem
¡Te esperamos en Málaga!

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