Biografía de Samuel Coleridge

Poeta inglés del siglo XVIII.




Una revisión sobre la poesía inglesa del siglo XVIII nos lleva inevitable al poeta Samuel Coleridge, a quien muchos consideran una de las grandes voces de ese siglo.

Samuel Coleridge nació el 21 de octubre de 1772 en una localidad vecina a Londres. Pronto asumió Londres como su lugar de residencia y aunque viajó y vivió en otras ciudades, siempre regresó a ella.

A pesar de que era un gran lector nunca fue un buen estudiante; tanto es así que suspendió sus estudios y decidió dedicarse a la escritura. Su amistad con otros poetas como Lowell y Southey le ayudaron a perfeccionar su estilo y a convertirse en un poeta inolvidable de la literatura anglosajona.

Otra de las amistades fructíferas que cultivó fue con William Wordsworth, con quien además escribió un poemario que marcaría el comienzo del romanticismo ingles. Se trata de Baladas líricas, una serie de poemas disruptivos que ponían sobre la mesa una nueva forma de entender la poesía, y ampliaban el campo de acción del discurso poético.

Samuel Coleridge falleció el 25 de julio de 1834 en Highgate (Inglaterra).

La obra de Samuel Coleridge

Coleridge estaba interesado en una poesía filosófica; tanto es así que su fascinación por el pensamiento kantiano le llevó a vivir en Alemania durante un tiempo para relacionarse con el filósofo al que admiraba. Durante ese tiempo tradujo obras de poetas y dramaturgos alemanes, dándoles visibilidad en el mundo anglosajón.

Algunas de las obras más importantes de Coleridge son Hojas sibilinas, Ayudas para la reflexión y Biografía literaria.

Aunque al comienzo de su poesía su pensamiento estaba vinculado a las ideas de la Revolución francesa, el tiempo le hizo desencantarse, y fue perdiendo el interés y el entusiasmo por el movimiento al descubrir el grado de corrupción al que podía llevar la ambición humana.

Coleridge será recordado por haber escrito a favor del instante. En versos como éstos: «Cómo no amarlo todo / en un mundo tan pleno, donde canta / la brisa y el aire aquietado es música / dormida en ese tácito instrumento».

0 Comentarios