«Palabras contra el silencio», de Eva Sarrias Rodríguez (Ediciones En Huida)

Un viaje al otro lado, para poner en palabras las voces silenciadas por la Historia.


«Sólo podemos ver de lejos las ruinas, / intentar comprender / la voz de un pueblo herido». ¿Cómo escribir desde una memoria que no es la conquistada con el cuerpo sino la que atravesó otros cuerpos, pero que también es nuestra historia? El eco de esta pregunta Palabras contra el silencio, de Eva Sarrias Rodríguez (Ediciones En Huida). Un poemario que recoge la historia del holocausto y revisa los silencios que todavía perviven, las vidas infinitas que todavía caben y merecen su lugar en la literatura. Un libro potente, escrito desde un lirismo y una conciencia social asombrosos.


La voz poética bifurcada


Hay varias cosas que Eva Sarrias hace de forma fabulosa. Voy a comenzar mencionando la búsqueda de la voz en los nimios huecos de la historia y en lo que las experiencias hayan podido escribir en muebles, muros, objetos. De alguna manera se propone un viaje con el deseo de encontrar respuestas en una geografía que esconde dolor, humillación y desastre, y la ambición de dejar un documento lírico a la vez que histórico sobre ese pasado terrible. El horror de la guerra en los objetos» expuestos en los museos, los trenes que siguen recorriendo las mismas vías, pero que son otros —y leemos: «Al bajarnos del tren despertamos del sueño»—, algunos de los ejemplos de esa indagación dolorosa pero necesaria.

¿De qué manera captar la intensidad de las experiencias desde una realidad tan lejana? La propuesta estética se dirige desde la dualidad de la voz poética: a veces es voz futura que explora el pasado, a veces es el sufrimiento en carne viva cuando es aquí y ahora. Desde esta ambivalencia la autora consigue encontrar la raíz del sufrimiento y es capaz de construir una memoria desligada de sensiblería, cerca de la verdad, cerca de los sentimientos humanos. Una idea brillante que le permite dibujar en la página «esta sombra no cabe en la memoria».

Es un libro estremecedor que me ha hecho vivir otros libros, tantos libros que nos cuentan la violencia del racismo y que no nos cansamos de leer, tal vez porque todavía seguimos sin creer que sea posible que una persona sienta tanto odio como para matar a un pueblo entero. El desolador paisaje de millones de personas que saben que «la salvación no espera al final del camino, que al final lo que queda es esto, este dolor infinito, esta opresión, esta vida que es un «cementerio hasta la muerte».



Recuperar la memoria en la palabra


Mientras lo leía recordé una de las imágenes que más me impactó del documental «Shoah» de Claude Lanzmann. Una imagen que ha vuelto a mí con los años, quizá por la cercanía y la extrañeza que me produce. Veo un campo llano extenso, rastrojo amarillento, aparentemente bello, natural y rodeado de árboles; un sitio muy parecido a los campos arados de la infancia de cualquiera, que debería brindarnos cierta paz. El impacto viene cuando el narrador nos presenta la oscura verdad que esconde. Debajo, miles de cuerpos enterrados, sin voz, sin placa, sin nadie que pueda recoger su memoria. He pensado en ellos, en quiénes fueron, en sus posibles nombres, porque ellos podrían haber escrito este libro y son sus palabras silenciadas las que intenta articular Eva Sarrias en este libro conmovedor.

Quizá por ese compromiso que como sociedad tenemos con los otros. Esa responsabilidad que tan bien expresó Dostoyevski en su obra y que tiene que ver con la conciencia de ser parte de algo y que todo lo ocurrido en el pasado nos atraviesa, y que la construcción de la memoria colectiva es una de las principales obligaciones que tenemos como personas. Y porque «llevamos algo roto en las entrañas, / una fosa común en tierra ajena». En este libro encontramos una voz comprometida y lúcida que nos permite encontrar nuevas imágenes para la misma terrible violencia a la vez que nos invita a reflexionar sobre la importancia de conocer el pasado para conquistar un presente más acogedor.

«¿Es posible aprender a mirar el horror en la distancia?», se pregunta la voz poética. Ciertamente, no. Ciertamente, la única forma de reconstruir una reflexión sobre un pasado terrible es acercarse y revivirlo en el cuerpo, con las herramientas que tengamos: la escritura es una de ellas, y absolutamente poderosa. Y Eva Sarrias se apoya en ella para construir un poemario desolador y a la vez luminoso, donde están nuestros muertos y donde también estamos nosotros, aquí y ahora. Porque en algo nos parecemos todos, en que «a pesar del dolor no dejan de latir los corazones».



PALABRAS CONTRA EL SILENCIO
EVA SARRIAS RODRÍGUEZ
EDICIONES EN HUIDA
2021

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