Biografía de Juana de Ibarbourou

Poeta uruguaya del siglo XX.




Como una sola flor, Juana de Ibarbourou escribió poemas como dagas, «con el sueño fatalmente obseso de este amor que me copa el sentimiento» y se convirtió en una de las poetas latinoamericanas más importantes de su generación. Implacable, supo dejarnos versos inolvidables y construyó una poética del desencanto donde ternura y buen gusto fueron sus sellos ineludibles.

Juana de Ibarbourou nació el 8 de marzo de 1892 en Melo (Uruguay) y falleció el 15 de julio de 1979 en en ese mismo país, en la ciudad de Montevideo. Era hija de inmigrantes españoles y según supo contar en sus memorias, de su infancia tenía muy bonitos recuerdos. Tan lindos, que a ese paraíso no quiso regresar, con tal de no perderlo.

Entre las cosas que convendría destacar no queremos dejarnos fuera que Juana de Ibarbourou fue una mujer adelantada a su tiempo no sólo en términos poéticos. Tanto es así que consiguió el respeto y la distinción inédita para una mujer de la época.

En 1947 fue escogida para formar parte de la Academia Nacional de Letras y poco tiempo más tarde presidió la Sociedad Uruguaya de Escritores. Además, inauguró el Gran Premio Nacional de Literatura: fue la ganadora en la primera edición de dicha condecoración que se convertiría en una de las pruebas más altas de trabajo, oficio y pasión por la lengua. Por último, fue la primera mujer en la Historia de Uruguay en ser enterrada con honores de Ministro de Estado.

La obra de Juana de Ibarbourou


De su poesía podemos decir que en un tono que va de lo pueril a lo erótico, consiguió hacer una carrera prestigiosa y dejarnos maravillosos versos. Entre sus obras deberíamos destacar Las lenguas de diamante, La rosa de los vientos, Oro y Tormenta.

No queremos olvidarnos de su gran preocupación por la educación lectora en la infancia, que no soló le granjeó el respeto de sus contemporáneos sino que colaboró con el desarrollo cultural y literario de nuestras infancias. Ibarbourou recogió dos libros donde recomienda lecturas de iniciación e incentiva a la lectura precoz y que son realmente imprescindibles: Ejemplario, libro de lectura para niños y Canto Rodado, libro de lecturas para escolares con J. Pereira Rodríguez.

Juana de Ibarbourou que sentía por la luz «un amor de salvaje» y la convirtió en poemas y en palabras eternas, es seguramente una de las poetas ineludibles de la poesía latinoamericana. Nos gustaría por tanto recomendarte que la leas; y lo hacemos con estos contundentes versos de su cosecha: «Yo respeto y adoro la luz como si fuera / una cosa que vive, que siente, que medita, / un ser que nos contempla / transformado en hoguera».

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